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El Torreón

TESTIGO DEL DEVENIR HISTÓRICO DEL MUNICIPIO

El que conoce Arroyomolinos, sabe de la existencia de su icono más representativo, el Torreón, fiel testigo del devenir histórico del municipio.

De acuerdo a diversas fuentes históricas, fue mandado construir por Juan de Oviedo, pero la obra no finalizó hasta la llegada de Don Gonzalo Chacón, señor de Casarrubios y mayordomo mayor de la Reina Isabel la Católica. Su construcción, parte de la Ruta por los castillos, fortalezas y atalayas de la Comunidad de Madrid, estuvo motivada para defender el Señorío de Arroyo de los Molinos.

Fernando de Aragón, a la muerte de su madre Juana Enríquez, heredó la propiedad de Casarrubios y de Arroyo de los Molinos emitió una carta en 1469 en la que concedía el Señorío a Gonzalo Chacón como hombre fiel de los Reyes y por sus servicios prestados en las negociaciones secretas para el casamiento con Isabel de Castilla.

Fue este el que concluyó las obras de la fortaleza, añadiendo los escudos de la familia Chacón, los de su mujer Clara de Alvarnáez y los de los Reyes Católicos, en lo alto de la torre.

ESTRUCTURA

Popularmente conocido como El Torreón, también se le conoce como Castillo de Gonzalo Chacón o Torre del Pan. Se construyó durante la segunda mitad del siglo XV, de planta cuadrada con esquinas redondeadas y estilo arquitectónico gótico mudéjar, similar a los castillos de la Mota, Coca, Casarrubios, Batres y Arévalo.

La fortaleza estaba compuesta por una torre del homenaje central, alrededor de la cual se construyó un antemuro rodeado de un foso. En su interior, había un patio interior compuesto de una plaza de armas y de una barbacana con torres defensivas en las cuatro esquinas.

En el siglo XVI, Gonzalo Chacón y Fajardo, nieto de Gonzalo Chacón, realizó modificaciones en las instalaciones de la fortaleza, añadiendo dependencias como cocinas y caballerizas, y otros elementos defensivos como saeteras. Ya en el siglo XVII, el muro de la fortaleza fue desmantelado y colmatado el foso. Sin embargo, la torre se siguió utilizando con diversas funciones como cárcel, calabozo, tienda, granero o taberna.

Arquitectónicamente, existen dos partes diferenciadas atribuibles a los dos constructores de la fortaleza. Juan de Oviedo construyó hasta la tercera planta y Gonzalo Chacón remató las obras de la cuarta planta, terrado, escaraguaitas, matacanes y escudos.

En la planta baja se ubica un pozo profundo o aljibe para la provisión de agua al interior. Además, en los pisos segundo y cuarto existía una chimenea que hacía las veces de cocina y de calefacción.

En cuanto a los elementos arquitectónicos modernos, la puerta de acceso actual a pie de tierra de la planta baja de la fachada norte es contemporánea y se abrió para el uso de la torre como granero.

Fue en 2003, cuando se consiguió que la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid realizara nuevas excavaciones arqueológicas. Fue así como gran parte de los restos de la fortaleza original salieron a la luz y el edificio fue restaurado, siendo hoy parte de la red del Plan de Yacimientos Visitables de la Comunidad de Madrid.

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