Saltar al contenido Saltar al menu
Educación

Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Herramientas Personales

Navegación

Usted está aquí: Inicio / Educación / Artículos / Hoy se celebra el Día Mundial para la prevención del Suicidio

Hoy se celebra el Día Mundial para la prevención del Suicidio

admin Fecha de publicación 10/09/2016 07:00
Hoy se celebra el Día Mundial para la prevención del Suicidio
Con motivo del 10 de Septiembre Día Mundial para la Prevención del Suicidio desde el Servicio de Asesoramiento Psicopedagógico (S.A.P.) de la Concejalía de Educación, Infancia, Adolescencia y Juventud queremos recordar que, a nivel general, se ha producido un aumento en la frecuencia de conductas autolesivas e intentos autolíticos, especialmente en la población adolescente. Hasta muy recientemente, las conductas autolesivas (como el cortarse o cutting), sólo eran consideradas en el marco de las enfermedades mentales, concretamente las del Transtorno Límite de la Personalidad. Pero ahora sabemos que estas conductas pueden darse en ausencia de diagnóstico de enfermedad mental. Muchos adolescentes se inician en estas prácticas, entre otras razones, como forma de regulación emocional para controlar el dolor interno, desde fuera. Y pese a que a corto plazo, en ocasiones sólo suponga un problema de estética por las marcas, y les genere incluso cierto placer, a largo plazo estas conductas suponen un factor de riesgo para futuras conductas suicidas. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) identifica al suicidio y a sus intentos como uno de los problemas más graves de salud que pueden afectar a las personas y recomienda a todos sus estados miembros que sea atendido de forma prioritaria para reducir sus tasas. El suicidio y sus tentativas son un problema de salud pública muy grave. Según la OMS cada año se suicidan en torno a un millón de personas. El suicidio en los países industrializados está entre las diez primeras causas de muerte, en el grupo de edad de 15 a 29 años es la segunda causa principal de mortalidad. El suicidio es la primera causa de muerte prematura entre las personas diagnosticadas de depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia o trastorno por consumo de sustancias. El suicidio se nos presenta como una solución permanente ante un intenso dolor emocional, mental y/o físico, que sin embargo es temporal; o para las relaciones interpersonales disruptivas, que podrían tener otra solución. Aunque no lo parezca para quien lo está sufriendo, muchas veces la desesperanza, el dolor y el vacío son estados temporales, no permanentes. Prevención del suicidio El suicidio puede ser el resultado de un acto impulsivo, repentino o de una planificación muy cuidadosa. La impulsividad necesaria para el acto, no persiste indefinidamente (normalmente la persona no tiene la idea permanente en su cabeza), si conseguimos ganar tiempo en presencia de un intento de suicidio (autolítico), esa impulsividad necesaria desaparecerá. La mayoría de las personas que piensan en suicidarse realmente no quiere morir, lo que desean es liberarse de las circunstancias intolerables de su vida y del sufrimiento emocional, mental y físico que siente. Casi siempre viven en una constante ambivalencia entre razones para vivir frente a razones para morir, y es la conducta suicida la única alternativa que ven. Es importante ayudarles a buscar puntos de anclaje, que inclinen la balanza hacia la vida. El apoyo de la familia y/o los amigos, el papel clave de los profesionales sanitarios y facilitadores sociales, constituyen factores protectores muy valiosos para la prevención de la intentos autolíticos y/o consumados. El 30-40% de las muertes por suicidio son precedidas por intentos de suicidio, es decir, un intento previo es un factor de riesgo que puede predecir intentos posteriores, que quizá no fallen: Muchas de las personas que se suicidan, ya lo han intentado antes. Para poder prevenir los intentos autolíticos en nuestro entorno, es fundamental desmontar algunos mitos
  1. Preguntar a una persona si está pensando en suicidarse puede incitarle a hacerlo. Está demostrado que preguntar y hablar con la persona sobre la presencia de pensamientos suicidas, disminuye el riesgo de cometer el acto. DEBEMOS Preguntar y escuchar a la persona en riesgo sobre sus pensamientos y emociones relacionadas con la conducta suicida aliviará su tensión. Es muy importante que adoptemos una disposición de escucha auténtica y respeto, lo que le indicará que nos preocupa y que deseamos ayudarle. Discutir o minimizar estas ideas es una actitud equivocada.
  2. La persona que expresa su deseo de acabar con su vida nunca lo hará”. La evidencia es que la mayor parte de las personas que cometen un intento autolítico, expresaron su intención previamente, bien con palabras, amenazas, gestos o cambios de conducta. Mucha gente, se despide. NUNCA DEBEMOS considerar estos comportamientos como alardes, chantajes o manipulaciones, sino como señales de advertencia frente a las que actuar y pedir ayuda.
  3. “La persona que se quiere suicidar no lo dice” 9 de cada 10 personas que se suicidan, expresan claramente sus propósitos, y la otra “dejó entrever” sus intenciones. Sólo un escaso número de suicidios se producen sin aviso, o este no se ha identificado como tal. LA MAYORÍA DAN AVISOS EVIDENTES DE SUS INTENCIONES. Es muy importante si detectamos a una persona en una situación de riesgo para cometer un intento autolítico, le preguntemos sobre ello: Deben tomarse en serio todas las amenazas de autolesión.
  4. El suicidio es impulsivo y la mayoría de los suicidas no avisa”. El suicidio puede ser el resultado de un acto impulsivo repentino o de una planificación muy cuidadosa. En ambos casos, casi siempre existen signos directos o indirectos, verbales o no verbales, pistas o advertencias de riesgo suicida. El suicidio y/o sus intentos, en muchas ocasiones, se puede prevenir y es por ello muy importante que aprendamos a detectar las señales de alerta de riesgo inminente, y que conozcamos cuáles son los factores que reducen o incrementan su aparición.
  5. Sólo las personas con problemas graves se suicidan. El suicidio es multicausal. Muchos problemas pequeños pueden llevar al suicidio, además, lo que para unos es algo nimio, para otros puede ser algo catastrófico. Valorar, desde nuestro punto de vista, lo que para otros puede ser grave o menos grave, puede llevar a que infravaloremos el dolor que les puede causar.
  6. El que quiere matarse, lo hace, si no lo consigues sólo era una llamada de atención. En emergencias solemos decir, “no lo hacen por llamar la atención, pero si así fuera, ¿cómo deben de estar para tener que intentar quitarse la vida para conseguir algo de atención?”. Estos actos, no deben menospreciarse, debemos intentar entender el dolor que debe de estar sufriendo una persona para llegar a esto. En todo caso, debemos pensar en ello como una llamada de socorro. (Información extraída de material de prevención de la Comunidad de Madrid)
Si deseas conocer más sobre este tema, tienes alguna duda o deseas recibir más información, puedes acercarte al Servicio de Asesoramiento Psicopedagógico, o a Protección Civil de Arroyomolinos.
archivado en:

Acciones de Documento

Compartir